Cuestionamientos, incertidumbre y temor ahogan la mente de una adolescente en la orilla, a punto de partir hacia un mundo desconocido; esa joven soy yo, que como muchas intentaba buscar lógica a todo, pero hay acontecimientos que simplemente suceden, sin previo aviso pero que forman parte de ese gran proyecto que Dios tiene para ti.

A veces la tecnología, las amistades, la sociedad no ayudan a buscar respuestas favorables a lo largo de este camino, que apenas comienza para mí.

La oportunidad de ir a un retiro espiritual me enseñó a seguir una sola regla, la única; hacer silencio, fue difícil debido a la algarabía propia de una joven, pero por medio de cercanas intercesoras como lo fueron Madre Cari, Madre Isabel y Madre Pauli lo logré; pude conversar con Jesús, mediante textos bíblicos, en mi cuarto, sola, sin interrupciones pero con las ganas de compartir y escuchar a mis hermanas de la promoción 2017 durante los encuentros planeados.

Conversé con Jesús como lo hace una amiga a un ser querido, como alguien que conoces por mucho tiempo pero al fin lo viste…suena algo irónico pero es así, un privilegio el cual solo mi colegio ‘’La Dolorosa’’ me permitió, espacio que agradezco con infinito amor, porque pude abrazar con lágrimas el corazón de Jesús, enriqueciéndome el alma, la conciencia pero sobretodo me enseñó a ser ‘’Fiel hasta el fin’’.

María Fernanda Sánchez Flores, estudiante de 3ero de Bachillerato.